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Recursos Para Como Enfrentar Un Desastre
Como enfrentar el estrés que provoca la guerra:
Información para familias y comunidades militares
A medida que se intensifique el conflicto del Golfo, los ciudadanos estadounidenses experimentarán aflicción y temor en mayor o menor medida. La guerra afecta a todos. Sin embargo, las familias de militares viven, además, el temor por la seguridad de los seres queridos que ya han sido o posiblemente serán destacados a la zona de guerra y los retos potenciales de enfrentar la vida como un padre o madre solo.
Usted o tal vez alguien que usted conoce puede estar presentando los siguientes síntomas de impacto emocional debido a la tensión, o tal vez éstos se hagan sentir en las siguientes semanas y meses:
· Dificultad para terminar las tareas
· Problemas para concentrarse
· Temor y ansiedad por el futuro
· Apatía e insensibilidad emocional
· Irritabilidad y cólera
· Tristeza y depresión
· Sentimiento de impotencia
· Hambre extrema/ falta de apetito |
· Dificultad para tomar decisiones
· Llanto sin "ningún motivo aparente"
· Dolores de cabeza o problemas estomacales
· Dificultad para conciliar el sueño
· Consumo excesivo de alcohol o uso de drogas
· Retraimiento |
Algunas personas intentarán volver a la rutina diaria tan pronto como sea posible para volver a tener un sentido de control, pero otros tendrán problemas para concentrarse durante algún tiempo. Ambas reacciones son respuestas comunes a las crisis. La intensidad de los sentimientos disminuirá a medida que pase el tiempo y uno centre su atención en las actividades cotidianas. Ya que todos sentimos el estrés de manera diferente, no compare sus "progresos" con otros que están a su alrededor ni juzgue las reacciones y las emociones de otras personas. Si bien, muchas personas superan situaciones importantes que causan estrés sin sufrir problemas psicológicos importantes, otros pueden necesitar ayuda.
He aquí algunos consejos para hacer frente a estos tiempos difíciles:
Hable con otras personas: Al hablar con otras personas, especialmente con los cónyuges de otros militares, sentirá alivio y sabrá que otros comparten sus sentimientos. Existen grupos de apoyo en la mayoría de centros militares. Si hay alguno disponible cerca de donde usted vive, únase a ellos; si no, considere la posibilidad de iniciar uno. Si se siente abrumado, solicite ayuda. No es un signo de debilidad. Hable con una persona de su confianza, ya sea un pariente, un amigo, el trabajador de un centro de servicios familiares, un ministro o rabí. Los capellanes militares pueden ser útiles, ya que la mayoría ha recibido preparación en orientación pastoral y para tiempos de crisis. No se aísle.
Cuide su salud física: Tómese un descanso y haga ejercicio, evite beber en exceso y consumir drogas y coma adecuadamente. Evite los alimentos ricos en grasas y calorías.
Reduzca el tiempo que pasa frente a los medios de comunicación: Especialmente evite las transmisiones televisivas que cubren la guerra minuto a minuto e Internet. Las imágenes, rumores y especulaciones pueden ser muy dañinos para su bienestar.
Participe en actividades que lo relajen y calmen. Cultive flores, asista a un concierto, visite una galería de arte o tome un largo baño. Sea gentil con usted mismo.
Haga algo positivo. Participe en actividades que fomenten el compañerismo y la confianza. Póngase en contacto con organizaciones de voluntarios de su comunidad para ver en qué forma puede ayudar. Done sangre, prepare "paquetes de ayuda" para hombres y mujeres que prestan servicio en el ejército o escriba cartas a personas que sirvan en el ejército. Apoye a un amigo o vecino que esté atravesando tiempos difíciles.
Busque tratamiento: Si tiene sentimientos fuertes que no desaparecen o si se siente atribulado durante más de cuatro a seis semanas, tal vez desee buscar la ayuda de un profesional. Las personas que han sufrido problemas de salud mental anteriormente y que han superado un trauma del pasado, tal vez deseen consultar también a un profesional de salud mental. Casi todas los establecimientos militares cuentan con un Centro de Servicios Familiares, un Centro de Apoyo a la Familia o un Centro de Servicios Comunitarios del Ejército (de acuerdo a la dependencia del servicio) donde se puede acceder a información, referencias, asesoría y servicios de ayuda en caso de crisis. Además, todas las familias de militares, incluyendo las familias de miembros de la Guardia y Reserva Nacional que están activos durante más de 30 días, son idóneos para recibir atención médica y en salud mental ya sea en un Centro Militar de Tratamiento Médico o en un centro civil mediante el Programa Civil de Salud y Medicina de los Servicios Uniformados (CHAMPUS, por sus siglas en inglés).
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